
Cámaras electroópticas, sensores infrarrojos, radares, sistemas de guerra electrónica, enlaces de comunicaciones y plataformas no tripuladas generan volúmenes de información que ya no pueden depender exclusivamente del procesamiento centralizado.
En este nuevo escenario, la capacidad de procesar datos en el propio sistema de misión, cerca del sensor y con baja latencia, se convierte en un factor crítico. La inteligencia artificial embarcada permite detectar, clasificar, fusionar y priorizar información en tiempo real, incluso en entornos con comunicaciones limitadas, degradadas o intermitentes.
La combinación de VPX, arquitecturas abiertas y NVIDIA Jetson AGX Orin representa una respuesta especialmente interesante para este reto. EIZO Rugged Solutions, a través de su familia Condor, integra la potencia de procesamiento de NVIDIA Orin en plataformas 3U VPX diseñadas para sistemas embebidos de altas prestaciones en entornos severos.
Para integradores, contratistas y usuarios finales del sector defensa, esta aproximación ofrece una vía clara para incorporar capacidades avanzadas de edge AI, visión artificial, procesamiento de vídeo, fusión multisensor y computación de misión en arquitecturas modulares, escalables y preparadas para operación en campo.
¿Qué es una plataforma VPX de EIZO basada en NVIDIA Orin?
Las soluciones VPX de EIZO basadas en NVIDIA Jetson AGX Orin son plataformas de computación embebida de altas prestaciones diseñadas para integrar capacidades de CPU, GPU, aceleración de inteligencia artificial, procesamiento de vídeo y conectividad de alta velocidad en formato rugged.


En esencia, se trata de tarjetas 3U VPX single-board computer que incorporan un módulo NVIDIA Jetson AGX Orin Industrial, adaptado a un formato mecánico y eléctrico propio de sistemas militares y aeroespaciales. Esto permite utilizar una arquitectura de IA avanzada dentro de chasis VPX, backplanes rugged y sistemas de misión modulares.

La plataforma se apoya en una combinación de elementos clave:
- CPU Arm Cortex-A78AE de hasta 12 núcleos, orientada a cargas de control, sistema operativo, gestión de datos y aplicaciones de misión.
- GPU NVIDIA Ampere, con miles de núcleos CUDA para computación paralela.
- Tensor Cores, diseñados para acelerar inferencia de inteligencia artificial y operaciones matriciales.
- Aceleradores NVDLA, destinados a descargar tareas de deep learning de forma eficiente.
- Acelerador de visión PVA, útil para pipelines de visión por computador.
- Memoria LPDDR5 de alto ancho de banda, compartida entre CPU, GPU y aceleradores.
- Motores de codificación y decodificación de vídeo, orientados a flujos H.264, H.265 y otros formatos modernos.
- Interfaces de alta velocidad, como PCIe Gen4, Ethernet de alto rendimiento, USB, DisplayPort y enlaces serie, según configuración.
- Formato 3U VPX conduction cooled, preparado para integración en entornos con restricciones térmicas, mecánicas y de espacio.
El valor de esta arquitectura no está únicamente en la potencia bruta de cálculo. Su principal atractivo está en integrar, en una única tarjeta compacta, los recursos necesarios para ejecutar aplicaciones avanzadas de IA, visión y procesamiento de sensores directamente en el borde táctico.
NVIDIA Jetson AGX Orin: IA de altas prestaciones en formato embebido
NVIDIA Jetson AGX Orin es una plataforma de computación embebida pensada para robótica avanzada, sistemas autónomos, visión artificial y edge AI. En su configuración de alto rendimiento, ofrece una arquitectura heterogénea que combina CPU, GPU, aceleradores de deep learning, aceleradores de visión, motores multimedia y E/S de alta velocidad.
Esta combinación resulta especialmente valiosa en defensa porque muchas aplicaciones modernas no responden bien a arquitecturas puramente CPU. La detección de objetos, la clasificación de imágenes, el seguimiento de blancos, la fusión de sensores, la reconstrucción 3D o la inferencia con redes neuronales requieren procesamiento paralelo, acceso rápido a memoria y aceleración específica.
Orin permite distribuir las cargas de trabajo entre distintos bloques:
- La CPU ejecuta lógica de aplicación, control, comunicaciones, gestión del sistema y tareas generales.
- La GPU acelera operaciones masivamente paralelas, inferencia, preprocesado y algoritmos complejos.
- Los Tensor Cores optimizan operaciones típicas de redes neuronales.
- Los NVDLA permiten ejecutar inferencia de forma eficiente, liberando recursos de GPU.
- El PVA acelera operaciones de visión por computador.
- Los motores NVENC/NVDEC descargan tareas de vídeo, reduciendo la carga sobre CPU y GPU.
En sistemas de defensa, esta arquitectura puede traducirse en mayor capacidad para procesar múltiples flujos de sensores, ejecutar modelos de IA en tiempo real y responder con menor latencia. Además, al integrarse en VPX, estas capacidades se incorporan a un ecosistema de sistemas embebidos robustos, modulares y ampliamente utilizado en aplicaciones críticas.
El papel del formato VPX en defensa
VPX es una arquitectura de computación embebida de altas prestaciones basada en estándares VITA, ampliamente utilizada en defensa, aeroespacial y aplicaciones rugged. Su objetivo es permitir sistemas modulares con tarjetas de procesamiento, almacenamiento, comunicaciones, GPU, FPGA, switches y módulos de E/S conectados mediante backplanes de alta velocidad.
El estándar VITA 46, conocido como VPX, define aspectos mecánicos y eléctricos para módulos 3U y 6U. Sobre esta base, OpenVPX, definido por VITA 65, introduce perfiles de sistema, slot, módulo y backplane para mejorar la interoperabilidad entre fabricantes y reducir el riesgo de integración.
Esto es especialmente importante en defensa, donde los sistemas deben cumplir varios requisitos simultáneos:
- Alto rendimiento de procesamiento.
- Gran ancho de banda entre módulos.
- Robustez frente a vibración, choque y temperatura.
- Larga vida útil y gestión de obsolescencia.
- Capacidad de evolución tecnológica.
- Interoperabilidad entre componentes de distintos proveedores.
- Reducción de riesgos en integración y certificación.

A diferencia de arquitecturas más cerradas o propietarias, VPX permite diseñar sistemas modulares en los que cada bloque —CPU, GPU, switch, almacenamiento, captura de vídeo o comunicaciones— puede seleccionarse y actualizarse en función de los requisitos del programa.
OpenVPX, SOSA y arquitecturas abiertas
La tendencia del sector defensa es clara: avanzar hacia arquitecturas abiertas, modulares e interoperables. Este enfoque busca evitar dependencias excesivas de soluciones propietarias, facilitar la actualización tecnológica y reducir costes de ciclo de vida.
OpenVPX contribuye a este objetivo definiendo perfiles comunes para tarjetas y backplanes. SOSA, por su parte, lleva este concepto más lejos en sistemas de sensores y C5ISR, promoviendo arquitecturas alineadas con principios de modularidad, reutilización e interoperabilidad.

En términos prácticos, esto significa que un sistema VPX moderno puede diseñarse con una visión más abierta:
- Tarjetas de procesamiento alineadas con perfiles estándar.
- Backplanes definidos según topologías conocidas.
- Interfaces de comunicaciones predecibles.
- Separación más clara entre plano de control, plano de datos y plano de expansión.
- Mayor facilidad para sustituir o actualizar módulos.
Para programas de defensa con ciclos de vida largos, esta filosofía es fundamental. Una plataforma no debe quedar obsoleta cuando aparece una nueva generación de GPU, CPU o sensores. Debe poder evolucionar de forma controlada, manteniendo el mayor grado posible de compatibilidad con el sistema existente.
En este contexto, las soluciones VPX de EIZO basadas en Orin encajan en una estrategia de modernización tecnológica orientada a sistemas de misión, ISR, C5ISR, vehículos autónomos, plataformas no tripuladas y procesamiento avanzado en el edge.
Orin + VPX: una combinación especialmente adecuada para defensa
La integración de NVIDIA Orin en VPX une dos mundos complementarios. Por un lado, Orin aporta una plataforma de IA compacta, eficiente y preparada para cargas de visión, robótica y edge AI. Por otro, VPX ofrece el formato rugged, modular e interoperable que demandan los sistemas militares.
Esta combinación resulta especialmente interesante por cinco motivos.
1. Procesamiento local con baja latencia
En aplicaciones de defensa, enviar todos los datos a un nodo remoto para su análisis no siempre es viable. Las comunicaciones pueden estar limitadas, saturadas, interferidas o deliberadamente degradadas. Procesar en el edge permite detectar eventos relevantes, clasificar información y tomar decisiones con menor dependencia del enlace externo.
2. Capacidad para múltiples sensores
Las plataformas modernas combinan cámaras visibles, sensores infrarrojos, radares, LiDAR, receptores RF, navegación y datos de red. Una arquitectura con CPU, GPU, aceleradores de IA y E/S de alta velocidad permite abordar pipelines de fusión multisensor más complejos.
3. Optimización SWaP
SWaP —size, weight and power— es una restricción crítica en vehículos terrestres, plataformas aéreas, sistemas navales, shelters, torretas, pods y sistemas no tripulados. Integrar procesamiento IA en una tarjeta 3U VPX permite concentrar capacidad de cálculo en un volumen reducido, siempre que se diseñe adecuadamente la disipación y alimentación.
4. Modularidad y escalabilidad
Un sistema VPX puede crecer o adaptarse con módulos adicionales: switches, almacenamiento, tarjetas de captura, FPGAs, CPUs complementarias o GPUs dedicadas. Esto permite construir desde configuraciones compactas hasta sistemas HPEC más complejos.
5. Robustez operativa
Las soluciones rugged están diseñadas para trabajar en condiciones ambientales exigentes. En defensa, la robustez no es un extra: es un requisito de diseño. Temperatura extendida, vibración, choque, humedad y restricciones térmicas forman parte del entorno operativo real.
Conectividad y arquitectura de sistema: integración con una o varias CPUs
Un aspecto clave de las plataformas VPX basadas en NVIDIA Orin es su flexibilidad a la hora de integrarse dentro de arquitecturas de sistema más amplias. Estas tarjetas no funcionan de forma aislada, sino como aceleradores de computación e inteligencia artificial dentro de un ecosistema VPX, donde pueden coexistir varias CPUs, switches y módulos de E/S.
La comunicación entre la tarjeta basada en Orin y la CPU (o CPUs) del sistema puede realizarse principalmente a través de dos mecanismos:
PCIe: comunicación de alta velocidad y baja latencia
El uso de PCI Express (PCIe) permite una integración directa y de muy alto rendimiento entre la CPU host y la tarjeta Orin. En este escenario:
- La CPU puede tratar la tarjeta como un acelerador de computación.
- Se facilita el intercambio de grandes volúmenes de datos con latencia muy baja.
- Es ideal para pipelines donde la CPU gestiona la lógica de aplicación y delega en la GPU el procesamiento intensivo (IA, visión, vídeo, etc.).
Además, en arquitecturas VPX, PCIe puede distribuirse a través del backplane, permitiendo que varias CPUs accedan a la misma tarjeta dependiendo de la topología del sistema.
Ethernet: escalabilidad y sistemas distribuidos
Por otro lado, la conectividad basada en Ethernet (1GbE, 10GbE o superior) permite construir arquitecturas más desacopladas y distribuidas:
- La comunicación se realiza mediante protocolos de red.
- Facilita la integración con múltiples nodos de procesamiento.
- Permite escalar el sistema de forma más flexible.
- Es especialmente útil en sistemas C5ISR donde distintos subsistemas comparten información.
En este caso, la tarjeta Orin puede actuar como un nodo de procesamiento dentro de una red de misión, intercambiando datos con varias CPUs o sistemas externos.
Uso combinado: máxima flexibilidad
En muchas arquitecturas avanzadas, ambos mecanismos se utilizan de forma complementaria:
- PCIe para comunicación directa de alto rendimiento con una CPU principal.
- Ethernet para intercambio de datos con otros nodos del sistema o CPUs adicionales.
Esto permite diseñar sistemas en los que una única tarjeta Orin puede:
- Acelerar cargas de trabajo de una CPU concreta.
- Compartir resultados con otras CPUs del sistema.
- Integrarse en arquitecturas distribuidas con múltiples nodos de procesamiento.
En definitiva, la combinación de PCIe y Ethernet dentro del ecosistema VPX proporciona una gran flexibilidad para diseñar sistemas de defensa modernos, donde la inteligencia artificial no está ligada a un único procesador, sino distribuida y coordinada entre varios elementos del sistema.
La familia Condor incluye distintas soluciones basadas en tecnologías NVIDIA, formatos 3U y 6U, opciones de vídeo, GPGPU y procesamiento acelerado. Esto permite seleccionar la arquitectura más adecuada en función de rendimiento, consumo, conectividad, espacio y ciclo de vida.
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